Historia Villacharra Kennel
En Villacharra Kennel creemos que para ser criador no basta con aprender: hay que nacer con ello. Es un modo de vida que se siente en cada milésimo de segundo, con la ilusión constante de mejorar y cuidar cada ejemplar.
Somos Arianne y Víctor, padres de familia, trabajadores y amantes de los animales. Desde niña, Arianne estuvo siempre rodeada de vida: desde pequeñas ranitas hasta cerditos, gallinas, conejos y un pastor alemán al que cuidó con el cariño de una mini veterinaria.
Después llegó Shery, una gran danés negra que triplicaba su peso. Gracias a Nelson Borroto, Natacha, Elier y Darién, comenzó su formación en esta raza, participando en exposiciones de belleza y pruebas de trabajo.
Tiempo después apareció Víctor, con la misma pasión pero centrada en los Boxer. Decidimos no renunciar a ninguna raza, sino trabajar el doble para mantener ambas pasiones. Así nació nuestro proyecto multirraza, basado en una crianza familiar, selectiva y exclusiva.
Hoy contamos con instalaciones diseñadas por y para ellos, que cuidamos 365 días al año. Tenemos núcleo zoológico y estamos registrados en la Real Sociedad Canina de España y la FCI.
Si quieres saber más, visita la sección de residencia o escríbenos. La historia Villacharra Kennel es el motor que nos impulsa a seguir criando con pasión y respeto.
Infancia
El origen: amor por todos los animales
Arianne crece rodeada de vida: ranitas, cerditos, gallinas, conejos y un pastor alemán al que cuidó con el cariño de una mini veterinaria. Entre juegos, paseos por la finca y pequeños animales que siempre necesitan atención, descubre desde muy pequeña el valor de cuidar, proteger y querer a cada ser vivo que se cruza en su camino.
Cada día en el campo se convierte en una nueva aventura, llena de descubrimientos, ternura y alguna que otra travesura. Y es que, para Arianne, cualquier animal puede convertirse en un nuevo amigo al que cuidar y querer.

Primer gran compañero
Llega Shery
Shery, Gran Danés negra que triplicaba en peso a Arianne, marca el camino. Con la guía de Nelson Borroto, Natacha, Elier y Darién empieza la formación seria. Entre juegos, disciplina y muchas horas de práctica, Arianne aprende a entender el lenguaje de los perros.
Poco a poco descubre que detrás de cada gesto hay una forma de comunicarse y que la paciencia es tan importante como el conocimiento. Shery se convierte así en su primera gran maestra y en una compañera inseparable durante sus primeros pasos.

Formación y deporte
Exposiciones y pruebas de trabajo
Llegan las primeras competiciones de belleza y las pruebas de trabajo, aprendiendo de la mano de referentes y acumulando experiencia real. Cada concurso se convierte en una nueva lección, donde aprende a controlar los nervios, confiar en sus perros y disfrutar del momento.
Los resultados pasan a un segundo plano mientras crecen la experiencia, la seguridad y el vínculo con cada compañero de cuatro patas. Y así, paso a paso, Arianne empieza a hacerse un nombre en un mundo que ya siente como propio.

La chispa
Víctor y los Boxer
Aparece Víctor, con la misma pasión pero por los Boxer. Dos caminos que se juntan con la misma ilusión y objetivos. Juntos comienzan a compartir experiencias, aprendizajes y sueños dentro de este mundo que tanto les apasiona.
Lo que empieza como una coincidencia se convierte poco a poco en un equipo, unidos por el amor a los perros y las ganas de seguir creciendo. Y entre exposiciones, entrenamientos y nuevos proyectos, descubren que caminar acompañados hace que cada meta tenga aún más sentido.

Decisión clave
Nace el proyecto multirraza
¿Renunciar o trabajar el doble? Ganó el amor por nuestras razas. Elegimos seguir con todas: crianza familiar, selectiva y exclusiva. Cada camada nace con un propósito, cuidando cada detalle desde el primer día y poniendo siempre el bienestar por delante. Buscamos conservar la esencia, el carácter y la belleza de cada raza, criando con respeto, dedicación y mucha responsabilidad. Porque para nosotros, criar no es solo una pasión: es un compromiso de por vida.

Infraestructura
Instalaciones por y para ellos
Construimos espacios pensados para su bienestar. Trabajo 365 días al año para que todo funcione como una familia. Cada perro recibe atención, cuidados y cariño, respetando sus rutinas y necesidades individuales.
Queremos que cada estancia sea una experiencia tranquila, segura y agradable, como estar en casa. Porque su bienestar no es solo nuestro trabajo: es nuestra forma de entender el mundo canino.

Compromiso
Registro y pertenencias oficiales
Contamos con núcleo zoológico y pertenecemos a FCI, Real Sociedad Canina de España y Kennel Club. Cumplimos con todos los requisitos legales y administrativos necesarios para desarrollar nuestra actividad con responsabilidad y transparencia.
Cada espacio y cada proceso están pensados para garantizar el bienestar, la seguridad y el correcto cuidado de nuestros perros. Porque hacer las cosas bien también significa trabajar con compromiso, seriedad y respeto por la normativa.